En nuestra sección de entrevistas, esta semana nos tomamos un café virtual con Jose Antonio Vázquez, Presidente de la Asociación Empresarial Galega de Centros Especiais de Emprego sen Ánimo de Lucro (Cegasal). 

 

En una ocasión dijo que “la discapacidad en Galicia abarcaba a más de 270.000 personas, de las cuales el 70% no esperaban o no buscaban trabajo”,¿cómo está afectando la pandemia provocada por la COVID-19 a estos datos?

 

La situación que estamos viviendo actualmente motivada por el COVID-19 está afectando directamente a la empleabilidad de personas con discapacidad. Desde la declaración del estado de alarma en el mes de marzo hasta la primera quincena del mes de septiembre, se registra un descenso en la contratación de un 56% con respecto al período del año anterior.

Las personas mayores de 55 años son las más afectadas en la pérdida de empleo con la aparición del COVID-19, consiguiendo una bajada de un 71% en las contrataciones. Si esta franja de edad encuentra más dificultades de acceso al mercado laboral, esta situación se ve actualmente agravada y con el riesgo de caer en la inactividad, por lo tanto, en la exclusión social.

Las personas que tradicionalmente encuentran más problemas de acceso al mercado laboral están resultando ser las más afectadas en esta situación en la que nos encontramos, siendo estas las personas con discapacidad, mayores de 55 años, mujeres y otros grupos sociales en riesgo de exclusión.

Con respeto a los otros grupos de edad, los que comprenden entre los 18 y 30 años reflejan una bajada de un 41%, mientras que en la franja de 31 a 54 años se registra un descenso de un 54% en el número de contratos.

La provincia de Pontevedra es la que registra un mayor descenso en la contratación a personas con discapacidad, contabilizando una bajada del 63% con respecto al mismo período del año anterior, seguida de la provincia de Ourense, con un 60% menos, la de A Coruña que registra un descenso del 51% y la de Lugo registra un 46% menos de contratos a personas con 

La situación que estamos viviendo actualmente motivada por el COVID-19 está afectando directamente a la empleabilidad de personas con discapacidad. Desde la declaración del estado de alarma en el mes de marzo hasta la primera quincena del mes de septiembre, se registra un descenso en la contratación de un 56% con respecto al período del año anterior.

¿Cree que la formación no reglada, especialmente pensada para la inserción laboral, puede ser un camino para mitigarlos?

Desde luego, hemos tenido alguna experiencia reciente de formaciones “ad hoc” que han sido muy fructíferas. 

A principios de año realizamos una formación, “Horneando futuro”, con el objetivo de facilitar la inserción de personas con salud mental, en la que se capacitó a 12 personas para facilitar su acceso al empleo como operarios de elaboración de productos alimentarios.

Estos programas se plantean desde un modelo centrado en cada persona, que incorpora su efectiva participación y que persigue mejorar su calidad de vida.

Las mujeres con discapacidad y que viven en el rural sufren una triple discriminación.

Uno de los grandes retos de Cegasal es que las mujeres rurales con discapacidad puedan acceder al mundo laboral. ¿La revolución tecnológica que hemos vivido en los últimos meses ha supuesto una ayuda? ¿podría ser la teleformación una alternativa para ellas?

 

Las mujeres con discapacidad y que viven en el rural sufren una triple discriminación.

En las zonas rurales, las mujeres se encuentran en una desventaja cuando se compara con las mujeres urbanas. La mujer rural tiene muchas más ocupaciones que la mujer urbana, y mismo que los hombres rurales. Por otro lado, en el escenario de las tecnologías de la información y comunicación en los hogares, se sabe que cada vez más hogares disponen de algún ordenador con acceso a internet y conexión de banda ancha. Por tanto, las mujeres con discapacidad del rural van a tener mayores posibilidades de formación e inserción posterior al mercado laboral si la formación se puede realizar desde sus casas.

En mayo de este mismo año veíamos como una de sus entidades, Aspamadis, firmaba un convenio con la Diputación de Ourense, ¿ve a la empresa privada de Galicia preparada para la firma de convenios de tal magnitud?

 

Cada vez las empresas, en Galicia, son más responsables y están más comprometidas con la igualdad de oportunidades. Desde CEGASAL hemos impulsado la REDE CEGASAL INCLUE tras detectar la necesidad de hallar un punto de encuentro y colaboración entre las personas con discapacidad y las empresas y entidades, en la actualidad está formada por 21 miembros.

 

Estamos en la senda de dar a conocer buenas prácticas empresariales y fomentar una nueva cultura inclusiva que entiende la diversidad como un activo generador de valor social y económico; esperamos continuar viendo resultados por parte de la empresa privada y pronto ver convenios tan significativos como el de la Diputación de  Ourense.

Cada vez las empresas, en Galicia, son más responsables y están más comprometidas con la igualdad de oportunidades.

Si hablamos de empresa privada, si tuviera que aventurarse a decirnos un sector en el que cree que puede haber futuro, ¿qué formación  centrada en la incorporación laboral recomendaría? 

 

Estamos en un momento de gran incertidumbre pero si tuviera que decantarme lo haría por formaciones orientadas a la digitalización 4.0, la economía circular, así como en el ámbito de la prevención…es lo que más están demandando las empresas.

 

 

Share This